lunes, 27 de enero de 2014

¡Uníos!

Antes que nada estoy aquí de regreso.

Leyendo mi entrada anterior, con la novedad de que ahora estoy programando Guadalajara y Occidente: una región con la que todavía no hago click pero en eso estamos. Espero la siguiente ocasión traer mejores noticias al respecto.

Sansón (el perro de mi hermana) se lastimó ayer y en este momento lo están operando. Espero todo salga bien, le ha agarrado mucho cariño y me duele mucho ver a mi hermana tan triste.

Ahora bien, lo que venía a escribir: el día de ayer me impresionó darme cuenta de la cantidad de gente que se encuentra sola. Nos han hecho creer que las salidas de fin de semana siempre son rodeadas de mucha gente y de que si sales a comprar un disco o tomar un café sólo es porque probablemente no tengas amigos y te encuentres (como yo) deprimido y sin ánimos de conocer gente. Uno de los casos más recurrentes es: ir al cine sólo.

Es sabido que en ocasiones, por azares de la vida terminas viendo por tu cuenta esa película que nadie quiere ver contigo o que está a punto de salir de cartelera. Considerando una función de domingo en la tarde y una asistencia promedio de 30 personas por sala siempre era (y estoy hablando de hace unos tres años) probable encontrar entre dos o tres personas que iban solas. El día de ayer cuál fue mi sorpresa al encontrarme a más de cinco personas.

Personas que nos encontrábamos en igualdad de condiciones: ya fuera porque te cancelaron una cita (¬_¬) o porque esperabas a que tu pareja terminara de hacer sus compras dominicales. La verdad es que me sentí muy vulnerable y hasta cierto punto incómodo pero me ayudó a hilar estos pensamientos.

Ya que se tiene identificado el problema, la respuesta más lógica sería: "ah, te sientes solo, pues ¡ve y haz algo, métete a clases de cocina, aprende un nuevo idioma, viaja! "...que a simple vista suena como la solución pero ¿qué pasa cuando no encontramos motivación para hacer todas esas cosas que se ven tan fáciles?

Por casi un año siento que me falta esa motivación. Me la imagino como una pequeña chispa (como en la escena de "El increíble castillo vagabundo" donde explican cómo llegó Calcifer a la vida de Howl)



que cuando la encuentre haré todo lo que esté a mi alcance para que no se apague. Todavía ignoro si es algo material, algo intangible, puede ser una persona, una pluma o una cuchara. Pero me siento con esa necesidad de encontrarla.

Si tú ya la encontraste o por lo menos la has visto, comparte tu experiencia. Siempre es bueno saber qué del otro lado del cristal.

Hasta la próxima.


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