domingo, 9 de junio de 2013

En caso de ex: no corro, no grito y no empujo

Antes de empezar, voy a resaltar lo obvio: hace poco más de un mes terminé una relación de tres años. Digamos que no estaban puestas las circunstancias para seguir avanzando, así que la mejor decisión fue de momento terminar la relación.

Ahora, recuerdo que hace muchos años cuando algún conocido tuyo terminaba con su respectiva pareja, era muy fácil no saber nada de él/ella: sólo era cuestión de borrar su número telefónico, bloquearlo de los mensajes (MSN) y ya estaba. La parte de extrañarlo y atiborrarte de helado y alcohol ya era cuestión de cada uno. Pero hoy día con todo este acceso a la información y a las redes sociales pienso que lo vuelve un poco más complicado: que si lo elimino o no del Facebook, que si lo dejo de seguir en Twitter, Instagram, lo elimino del Skype, etc.

Ahora, si somos lo suficientemente maduros y decimos 'no lo voy a eliminar, soy fuerte y puedo resistir con eso' siempre queda el que si le puso like a tal cosa, agregó a fulano, sigue a mengano, publica en el perfil de perengano. Vaya, que sentimos que la tecnología de un momento nos ama y nos acoge en su nido y el otro conspira para hacernos sufrir minuto a minuto. A eso hay que agregarle la influencia de los amigos y los enemigos públicos.

También depende claro en los términos que quedes: en mi caso tuve la suerte de quedar bien con mi ahora ex, entonces pienso que eso ha ayudado mucho puesto que simplemente el día de hoy no es posible avanzar como pareja, pero sí como amigos. De igual manera, el estar retacado de trabajo ha ayudado a no deprimirme (que parece que siempre atraigo el entrar a trabajos donde me negrean, pero ese es otro tema)

Cuéntame, ¿cómo enfrentas tú los rompimientos, qué haces para empezar a olvidar a esa persona amada y qué consejos darías? Me hice el propósito de escribir más en este blog: pienso que es una herramienta que no quisiera olvidar así como así.

¡Saludos y buena vibra!

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